
El presidente del Directorio de las EFUSACH aborda los principales desafíos, oportunidades y proyecciones que enfrenta la institución en esta nueva etapa, marcada por el compromiso, la colaboración, la probidad, la eficiencia, la transparencia y una gestión orientada a resultados.
Las Empresas y Fundaciones de la Universidad de Santiago de Chile (EFUSACH) cumplen un rol estratégico en la vinculación entre la Universidad y los distintos sectores productivos y sociales del país. A través de sus distintas entidades, esta organización es un actor vinculante que articula las capacidades académicas, científicas y tecnológicas de la USACH para transformarlas en soluciones concretas, a través de proyectos de alto impacto, asistencia técnica, educación continua y transferencia de conocimiento, fortaleciendo así el aporte público de la institución.
Integrada por la Sociedad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Santiago de Chile Ltda., Capacitación USACH Compañía Ltda., la Fundación para el Desarrollo del Emprendimiento y la Fundación Universitaria Escuela de Oficios, EFUSACH busca convertirse en un puente efectivo entre el conocimiento generado en la Universidad y las necesidades de la industria, el Estado y la sociedad.
A partir del año 2026, su Directorio es presidido por el Dr. Juan Pablo Vargas Norambuena, Ingeniero Civil en Minas de la Universidad de Santiago de Chile, quien cuenta con una amplia trayectoria en gestión universitaria y vinculación con la industria. A lo largo de su carrera ha liderado importantes iniciativas desde el Departamento de Ingeniería en Minas, la Dirección de Desarrollo Institucional y diversos espacios de colaboración con el sector minero y organismos vinculados a las políticas públicas.
En esta entrevista, el Dr. Vargas comparte su visión sobre los principales desafíos que enfrenta EFUSACH, el rol que debe cumplir como articulador entre la Universidad y el entorno, y el sello que espera imprimir durante su gestión en la presidencia del directorio.
¿Cuál es hoy el principal reto que enfrentan las EFUSACH y qué rol espera que cumpla el Directorio durante su gestión?
El principal reto es consolidar un modelo integrado que conecte: las capacidades reales de la Universidad, las necesidades del entorno y una gestión interna ágil, que sea transparente y orientada a resultados. Para lograrlo debemos ordenar y priorizar la oferta, simplificar la experiencia de los jefes de proyectos y clientes, fortalecer los procesos comerciales y de gestión, y construir una identidad institucional coherente.
En este sentido el Directorio debe aportar dirección y gobernanza. Esperar que defina prioridades, establecer criterios claros para evaluar proyectos y riesgos, promover coordinación con las autoridades y unidades académicas, y supervisar resultados mediante indicadores verificables. También se debe abrir una conversación estratégica con el sector público, la industria y la sociedad, sin involucrarse en la operación cotidiana.
Como Directorio debemos cuidar el propósito, asegurar la sostenibilidad y exigir una gestión profesional, transparente y responsable.
¿Cómo visualiza el papel de las EFUSACH en el desarrollo y fortalecimiento de la Universidad?
Veo a las EFUSACH como una plataforma habilitante para ampliar el impacto público de la Universidad. Debe ayudar a identificar oportunidades, articular equipos interdisciplinarios, formular propuestas competitivas, administrar proyectos con eficiencia y proyectar hacia el entorno las capacidades de la USACH. Cuando esta articulación funciona, se fortalecen la vinculación con el medio, la investigación aplicada, la educación continua, la asistencia técnica y la transferencia de conocimiento.
El aporte no se mide solo en ingresos, sino también se expresa en nuevas alianzas, desafíos reales para la investigación y la docencia, oportunidades para estudiantes y egresados, mayor visibilidad de las capacidades universitarias y soluciones concretas para Chile. La meta es generar valor compartido para las unidades académicas, para quienes confían sus proyectos a las EFUSACH y, especialmente, para la sociedad.
“EFUSACH debe ser una herramienta al servicio de las capacidades de la Universidad, no una estructura distante.”
Desde su experiencia en academia, gestión e industria, ¿qué oportunidades identifica para fortalecer el vínculo entre la Universidad, la industria y otros actores de la sociedad?
La primera oportunidad que identifico es pasar de vínculos puntuales a relaciones de largo plazo, construidas sobre desafíos compartidos. La Universidad cuenta con capacidades en ingeniería, ciencias, humanidades, salud, educación, gestión y tecnologías que pueden contribuir a problemas como productividad, transición energética, minería sostenible, transformación digital, inteligencia artificial, gestión del agua, formación de capital humano y modernización del Estado, por nombrar algunos.
Para activar esas capacidades, necesitamos una puerta de entrada clara, un catálogo dinámico de oferta y equipos capaces de traducir necesidades externas en proyectos técnicamente sólidos. También, debemos trabajar con redes empresariales, servicios públicos, gobiernos regionales, municipios y organizaciones sociales; utilizar convenios marco y carteras de desafíos; y medir no solo la actividad, sino el impacto. EFUSACH puede reducir la distancia entre los tiempos universitarios y los tiempos de la industria, resguardando siempre la calidad académica, la independencia y el interés público.
En innovación, capacitación, sostenibilidad, transferencia tecnológica y nuevas oportunidades, ¿dónde puede EFUSACH aportar con mayor fuerza?
EFUSACH puede aportar con fuerza en todos esos ámbitos, pero el mayor efecto se producirá al integrarlos. La capacitación y la educación continua permiten responder con rapidez a brechas de competencias. La innovación y la transferencia tecnológica convierten resultados académicos en soluciones, y la sostenibilidad debe orientar tanto los proyectos como la manera de gestionarlos.
Una de las prioridades en este sentido sería fortalecer la capacidad de articulación y ejecución: detectar desafíos, vincularlos con especialistas de la Universidad, diseñar la solución, estructurar el modelo técnico y financiero, y acompañar su implementación. En transferencia tecnológica, esto exige coordinación estrecha con las unidades universitarias competentes y reglas claras para la representación, propiedad intelectual y comercialización. En capacitación, debemos mantener estándares de calidad y pertinencia con programas adaptados a las transformaciones del entorno laboral.
¿Cuáles son sus proyecciones para EFUSACH durante su período como presidente del Directorio? ¿Qué resultados espera?
Aspiro a que al término del período EFUSACH sea reconocida por tres atributos: confianza, agilidad e impacto. Para avanzar en esa dirección espero consolidar una propuesta de valor común; contar con una cartera priorizada de capacidades y proyectos; implementar una estrategia comercial y de vinculación; y fortalecer los sistemas de gestión, seguimiento y atención a jefes de proyectos y clientes.
Los resultados deben observarse en indicadores concretos: tiempos de respuesta, satisfacción de usuarios, número y calidad de proyectos formulados y ejecutados, diversificación de clientes, alianzas estratégicas, recursos movilizados para iniciativas universitarias, cumplimiento y contribución social. También espero una relación más fluida con las unidades académicas, mayor visibilidad de los proyectos y una cultura interna de colaboración y mejora continua.
La actual oferta de recursos para jefes de proyectos y seguimiento de iniciativas constituye una base que debemos profundizar.
¿Qué mensaje daría a la comunidad y a los distintos actores del ecosistema USACH respecto de esta nueva etapa?
Quiero invitar a toda la comunidad a construir esta nueva etapa con confianza y participación. EFUSACH debe ser una herramienta al servicio de las capacidades de la Universidad, no una estructura distante. Por eso necesitamos escuchar a académicas y académicos, equipos profesionales, estudiantes, egresados y unidades de gestión; conocer sus proyectos, comprender sus dificultades y diseñar soluciones en conjunto.
A nuestros socios externos les queremos transmitir que encontrarán una institución seria, con capacidades multidisciplinarias y compromiso público. A la comunidad USACH, que nuestro propósito es facilitar y no obstaculizar: acompañar desde la idea hasta la ejecución, con reglas claras, información oportuna y una gestión responsable. La invitación es a presentar desafíos, compartir proyectos y mirar a las EFUSACH como una puerta para amplificar el aporte de la Universidad al país.
Por último ¿Cuál es el sello que le gustaría instaurar en su paso por EFUSACH?
Me gustaría dejar el sello de una gestión colaborativa, confiable y orientada a resultados con sentido público. Colaborativa, porque ninguna oportunidad relevante se construye de manera aislada; confiable, porque administramos recursos, expectativas y el prestigio de la Universidad; y orientada a resultados, porque cada proceso debe traducirse en valor verificable para la comunidad universitaria y la sociedad.
Ese sello debe expresarse en prácticas concretas: escuchar antes de diseñar, priorizar con evidencia, cumplir los compromisos, informar con transparencia, aprender de los resultados y reconocer el aporte de los equipos. Si logramos que las EFUSACH sean percibidas como el espacio donde las capacidades de la USACH se encuentran con los desafíos del país y se convierten en soluciones, habremos avanzado en la dirección correcta.

